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Ministerio de Defensa. República Argentina. Buenos Aires 2009. 1a. ed. Pág. 42 |
En la República Argentina, el retorno al orden democrático abonó las condiciones de contexto necesarias para que la autoridad constitucional pudiera replantear el sistema de Defensa Nacional, determinando un nuevo encuadramiento institucional para las Fuerzas Armadas.
La naturaleza particular del proceso de transición democrática signada en lo sustantivo por el colapso del último gobierno de facto, fue la significativa y crónica reducción de recursos para la Defensa, que en los veinte años posteriores vio mermada a la mitad su participación dentro de las prioridades presupuestarias nacionales, sin haber obtenido por parte de la dirigencia política, en su conjunto, lineamientos precisos de ajuste.
Las bases para permitir esa reinstitucionalización en el marco del Estado de Derecho, principalmente en lo que respecta al principio de supremacía civil y a una delimitación precisa de funciones y responsabilidades, fueron plasmadas en un cuerpo normativo orgánico construido a partir de las leyes de Defensa Nacional (Ley 23.554 de 1988), de Seguridad Interior (Ley 24.059 de 1992), del Servicio Militar Voluntario (Ley 24.439 de 1994), de Reestructuración de las Fuerzas Armadas (Ley 24.948 de 1998) y de Inteligencia Nacional (Ley 25.520 de 2002).
El denominado modelo tradicional de organización de la Defensa se conformó en la segunda mitad de la década del ’50, extendiéndose hasta comienzos de los ’80. Este paradigma tuvo como marco la Guerra Fría y se basó en la consideración de la Defensa como el esfuerzo estatal destinado a lograr la seguridad nacional, abarcando tanto la protección frente a las agresiones militares perpetradas por otros Estados como los riesgos surgidos en la esfera de la seguridad interior. En consecuencia, la Defensa Nacional debía atender un conjunto de amenazas y conflictos derivados de tres ámbitos: (i) En el plano global, los antagonismos y competencias derivados de la pugna estratégica Este-Oeste. (ii) En el nivel subregional, las disputas limítrofes y/o territoriales. (iii) En la esfera interna, los conflictos resultantes del enfrentamiento contra grupos políticos internos.
El modelo de modernización en desarrollo representa la opción estratégica por medio de la cual, la República Argentina ha decidido adaptar su defensa a los requerimientos de sus intereses vitales, teniendo especial consideración por la contribución a la consolidación de la región como una verdadera zona de paz y procurando alcanzar los principales estándares internacionales en la materia.
Fortalecer la Política de Defensa como una Política de Estado, prioritario interés de todo Estado en pos de garantizar su preservación, es la misión última del proceso en marcha, el cual no solo apunta a completar y complementar el período inicial de reformas posdemocratización, sino a otorgar una nueva impronta que permita a la Política de Defensa Nacional estar acorde a los desafíos que se imponen en los albores del siglo XXI. (Extractos de la Introducción)
Conceptos Claves: modelo tradicional de Defensa; marco jurídico-normativo del Sistema de Defensa; Política de Defensa y contextos internacional, integración regional y cooperación internacional; estructuración orgánica y funcional del sistema planeamiento estratégico; calidad educativa e integración de las instancias de formación y capacitación; investigación, desarrollo y producción para la Defensa.