La política internacional de Defensa de la República Argentina se basa en un modelo defensivo autónomo-cooperativo que procura por un lado alcanzar las capacidades adecuadas para la legítima defensa, al mismo tiempo que busca contribuir mediante la cooperación bilateral y multilateral a un escenario regional y en lo posible global donde la confianza mutua y la transparencia fomenten una mejor protección de los intereses nacionales y un ambiente de libertad, paz y justicia, fortaleciendo así las instituciones y el derecho internacional.
La política internacional de defensa de un país constituye la proyección de los valores y objetivos de su política nacional de defensa, y es complementaria y concordante con los lineamientos de la política exterior. El modelo argentino plantea un esquema defensivo autónomo-cooperativo, que procura por un lado alcanzar las capacidades adecuadas para la legítima defensa, al mismo tiempo que busca construir mediante la cooperación bilateral y multilateral un escenario regional y en lo posible global donde la confianza mutua y la transparencia fomenten una mejor protección de los intereses nacionales y un ambiente de libertad, paz y justicia, fortaleciendo así las instituciones y el derecho internacional.
Para implementar esta concepción se creó una instancia política de conducción en la orgánica ministerial: la secretaría de Asuntos Internacionales de la Defensa (Decreto N° 788/07). Esta reestructuración se consumó a los fines de planificar y ejecutar de manera coherente y coordinada la vinculación política e institucional con Ministerios de Defensa, Fuerzas Armadas extranjeras y organismos multilaterales de defensa, así como optimizar y adecuar las actividades ministeriales y militares de cooperación internacional siguiendo los lineamientos determinados por el nivel de conducción estratégico nacional.
De la Secretaría de Asuntos Internacionales dependen dos direcciones con responsabilidades específicas:
Asimismo, con el objeto de optimizar su tarea, existe una distribución funcional dentro de la Secretaría de Asuntos Internacionales de la Defensa dependiendo directamente del Secretario, en tres áreas temáticas:
Sus principales funciones son:
Sus principales funciones son:
Sus principales funciones son:
La dimensión internacional de la Defensa Nacional se encuentra en armonía y coherencia con los principios y valores esenciales que inspiran el ordenamiento interno y la política exterior de la República Argentina. En el marco de estos principios, nuestra política internacional de la Defensa adopta como objetivos generales:
Estos objetivos de la Política Internacional de Defensa, insertos en nuestro marco legal y que se han venido articulando a través de diferentes gobiernos democráticos, constituyen hoy una verdadera política de Estado que se sintetiza en una serie de lineamientos claves.
La puesta en práctica de estos lineamientos se constata en las siguientes políticas:
Desde la perspectiva institucional, el Ministerio de Defensa da las directivas en materia de política internacional de Defensa y conduce las relaciones internacionales de toda la jurisdicción. De esta manera, la conducción política se sitúa en el nivel estratégico nacional del ámbito de la Defensa, llevando adelante las relaciones interministeriales y supervisando las acciones del nivel estratégico militar a cargo del Estado Mayor Conjunto, así como las del nivel estratégico operacional y técnico-militar a cargo de los Estados Mayores Generales de las Fuerzas Armadas. Con ello, el actual esquema garantiza la coherencia entre los objetivos generales establecidos en materia internacional y las acciones específicas contenidas en los entendimientos militares y proyectos concretos, tanto a nivel de instancias ministeriales como entre las Fuerzas Armadas.
La actual Política Internacional de Defensa:
En el marco de los lineamientos y objetivos que orientan a la dimensión internacional de la Defensa, las prioridades relativas a los espacios de acción pueden ser ilustradas por un esquema de círculos concéntricos que van desde lo subregional hacia lo global.
En este contexto, Suramérica representa el espacio prioritario para la presencia institucional y las acciones de cooperación y complementación en materia de defensa, seguido sucesivamente del espacio Latinoamericano en general, el continente americano y luego las regiones y actores relevantes a nuestros intereses en el resto del mundo.
En este sentido, en los últimos cinco años se han suscripto acuerdos e intensificado las acciones de intercambio y cooperación en Defensa con Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela, así como con México, Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador.
Sus principales funciones son:
El proceso de reforma y modernización se ve reflejado en el esquema institucional de nuestras relaciones internacionales de Defensa. Antes, predominaban los acuerdos internacionales interfuerzas, los cuales establecían sus lineamientos y objetivos específicos, contando eventualmente con el endoso ministerial. Esta situación no sólo soslayaba un esquema de lineamientos y objetivos integrales de la política de defensa, representativos del interés nacional, sino que también consolidaba el diseño de funcionamiento de las fuerzas en cuasi-compartimentos estancos. En la actualidad, esto se ha modificado. Ejemplo de ello es cómo se está encarando la relación con los Estados Unidos de América. Al respecto, a pedido de Argentina, ambos países nos encontramos en el curso de un proceso de reformulación y redefinición de los acuerdos y compromisos bilaterales en materia de defensa, heredados del período de la Guerra Fría, donde predominaba una concepción tutelar sobre la seguridad y la defensa por parte de las Fuerzas Armadas. Los nuevos instrumentos se basan en establecer objetivos y pautas claras que reflejen los actuales principios de nuestra política internacional de defensa, en el marco del ordenamiento legal de nuestro país, así como en la identificación de aquellas áreas de trabajo de coincidencia y mutuo beneficio.
Los acuerdos bilaterales con países de la región establecen la creación de mecanismos institucionales permanentes de cooperación y coordinación bilateral, al tiempo que abarcan temáticas diversas, como las relativas a la cooperación académica, científica, tecnológica, industrial y comercial, al fortalecimiento institucional en materia de defensa y seguridad internacional o a la constitución de fuerzas de paz binacionales o compañías combinadas especializadas.
| PAIS PRINCIPALES ACUERDOS PERMANENTES DE COOPERACIÓN Y COORDINACIÓN BILATERAL Y SUS MECANISMOS INSTITUCIONALES |
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| Bolivia |
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| Brasil |
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| Chile |
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| Ecuador |
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| El Salvador | Acuerdo de Cooperación entre el Ministerio de Defensa de la República Argentina y el Ministerio de la Defensa Nacional de la República del Salvador |
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| Honduras | Acuerdo de Cooperación Horizontal entre el Ministerio de Defensa de la República Argentina y la Secretaría de Estado de Defensa Nacional de la República de Honduras.(1) |
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| Paraguay |
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| Perú |
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| Uruguay |
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Argentina ha sido un protagonista activo y comprometido con los procesos dirigidos a la constitución de mecanismos multilaterales de diálogo, cooperación y concertación regional en defensa y seguridad internacional, avalando con hechos el status de ámbito prioritario que detenta el espacio regional de Suramérica. En todos los casos registrados, la política de Defensa argentina se comprometió a la materialización de estas iniciativas, algunas de las cuales fueron propuestas por nuestro país. Entre tales mecanismos regionales cabe destacar:
| Mecanismos Multilaterales Regionales en materia de Defensa que registran participación argentina | Países Miembro |
|---|---|
| El Consejo de Defensa Suramericano. | Los doce países suramericanos |
| La Asociación Latinoamericana de Centros de Entrenamiento para Operaciones de Paz (ALCOPAZ). | Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y Uruguay. Observadores: Canadá,España, Estados Unidos, Francia, Rusia. |
| El mecanismo de concertación de los países latinoamericanos con presencia en la Misión de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) conocido como “2 x 9”. | Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y Uruguay. |
| La Comisión de Trabajo creada por la Declaración de Asunción (Asunción del Paraguay, 15 de enero de 2009) | Argentina, Bolivia, Ecuador y Paraguay |
| Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas | Estados miembros de la Organización de Estados Americanos |
En el ámbito de UNASUR, la constitución del Consejo de Defensa Suramericano por parte de las doce naciones de América del Sur, a fines del año 2008, ha representado un hito en dirección a los objetivos que inspiran a la política de Defensa de la Nación Argentina. Desde lo referido a la propia naturaleza del organismo regional (“una instancia de consulta, cooperación y coordinación en materia de Defensa”) hasta cada uno de sus principios generales y objetivos particulares, la totalidad refleja los postulados y la concepción estratégica a partir de los cuales el país se posiciona en la región y en el mundo. Asimismo, desde su constitución, la Argentina ha trabajado activamente junto al resto de las naciones miembro en la ejecución de lo dispuesto en su estatuto y de su Plan de Acción, lográndose una consolidación progresiva y creciente de mayores niveles de diálogo y confianza mutua entre todos los países de la región.
En este sentido, es importante recordar que en la cumbre presidencial de la UNASUR de agosto de 2009, reunida en Bariloche a raíz de la situación generada a partir del acuerdo de cooperación militar entre Colombia y los Estados Unidos, los mandatarios instruyeron al CDS la operativización de un conjunto de medidas de confianza y transparencia, vinculantes para todos los países de la región. Los mecanismos de implementación de tales medidas fueron aprobados por los Ministros de Defensa en su II Reunión Ordinaria (Ecuador 2010) y significaron un salto cualitativo, puesto que por primera vez en su historia la región en su totalidad quedó implicada en un compromiso de transparencia y confianza como el sancionado. Este logro de la UNASUR constituye un claro ejemplo de esta instancia regional como efectiva generadora de soluciones suramericanas a problemas suramericanos.
Otro hito remarcable lo constituye el establecimiento del Centro de Estudios Estratégicos de Defensa del CDS. Se trata de una iniciativa argentina apoyada por todos los miembros de la UNASUR, que tiene por objeto constituir una entidad de análisis, estudios y asesoramiento para la toma de decisiones políticas en materia de defensa y generar un pensamiento estratégico netamente suramericano. El Centro está conformado por especialistas designados por los Ministros de Defensa de los doce países miembros y tiene su sede permanente en la ciudad de Buenos Aires. En mayo de 2011 se ha llevado a cabo su conferencia internacional inaugural, sobre el tema “El Posicionamiento Estratégico de Suramérica en el siglo XXI”.
Los objetivos que orientan a la dimensión internacional de la Defensa Nacional en el ámbito extra regional, se focalizan en la contribución a la extensión y el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional principalmente a través de dos vías:
En este sentido, Argentina ha suscripto numerosos acuerdos y mecanismos de cooperación y colaboración en defensa con diversas naciones no latinoamericanas.
Estos instrumentos, firmados, entre otros, con Alemania, Bélgica, Canadá, China, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Marruecos, Rusia y Ucrania, contienen los ejes de cooperación de los que se derivan proyectos específicos de interés mutuo.
Además, en función de consolidar la presencia, vínculos y cooperación con nuevos países, la Argentina actualizó el despliegue de las agregadurías de defensa y agregadurías militares en el exterior, creando nuevas dependencias –como las de Australia, Corea del Sur, India y Japón, abiertas en el año 2009– y modificando algunas extensiones y/o representaciones a efectos de extender y maximizar la presencia y puntos de contacto de la jurisdicción.